
Le deja sus besos y por dentro un vacio la invade. Segundos pasan para que dentro de ella la duda sea el único sentimiento que tenga. Camina, piensa y duda. Escucha, piensa y duda. Piensa en por qué tiene ese vacio, en por qué cada “hasta luego” es una duda interminable. Por qué cada segundo es esa inseguridad segura que la atrapa día y noche sin saber para dónde correrse, sin saber qué es lo que esta esperando. Por pequeños instantes hasta se pregunta, ¿Qué esta esperando? y si espera algo ¿qué es? Siempre el tiempo y la paciencia son respuestas que escucha repetidas veces a esas preguntas remotas que se suele hacer dentro de esas dudas en las que vive. Pero ella, ¿Por qué piensa y duda tanto?
Va y viene, todas las noches, todos los días, siempre van y vienen sin pedir permiso, aquellas dudas…
Van y vienen, como esos besos que dejan vacios inmensos cuando pasan dos o tres minutos…
Van y vienen, como esas palabras que le gustaría escuchar de su boca…
Van y vienen, como esas acciones, esas cosas simples que espera pero no llegan…
Y así sigue, con sentimientos de dudas, de amor, de pasión, que van y vienen pero… ¿Con quién?
María José Castro
es verdad uno a veces se pregunta ¿con quien? ¿para que? y la soledad esta mas presente que nunca!
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