
Las rutinas me agobian y los relojes me asustan.
Cada amanecer es un resplandor de mi pecho hacia vos pequeño ser, que me obnubilas con tu simple y sincera mirada.
Cada noche es un oscurecer que se va con vos hasta donde quieras que estés, hacia vos pequeño ser.
Por momentos, pienso, reflexiono, para qué pensar en dónde y en cuándo, si estas, estoy, estamos.
Esas agujas que marcan minutos, segundos, horas, realmente innecesarias, si estas, estoy, estamos.
Rutinas son las que me agobian y los relojes son los que me asustan, ya que no los necesito en aquellos momentos en los que mi cuerpo se acerca al tuyo. Irreal, pero ¿Por qué no pensar en irracionalidades?, acaso lo que uno siente por momentos no pasa por periodos irracionales…pequeña reflexión, pequeño texto, que quedará, en ese tiempo en el que estas, estoy, estamos.
María José Castro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario