martes, 23 de marzo de 2010

Estas, estoy, estamos…


Las rutinas me agobian y los relojes me asustan.


Cada amanecer es un resplandor de mi pecho hacia vos pequeño ser, que me obnubilas con tu simple y sincera mirada.


Cada noche es un oscurecer que se va con vos hasta donde quieras que estés, hacia vos pequeño ser.


Por momentos, pienso, reflexiono, para qué pensar en dónde y en cuándo, si estas, estoy, estamos.
Esas agujas que marcan minutos, segundos, horas, realmente innecesarias, si estas, estoy, estamos.


Rutinas son las que me agobian y los relojes son los que me asustan, ya que no los necesito en aquellos momentos en los que mi cuerpo se acerca al tuyo. Irreal, pero ¿Por qué no pensar en irracionalidades?, acaso lo que uno siente por momentos no pasa por periodos irracionales…pequeña reflexión, pequeño texto, que quedará, en ese tiempo en el que estas, estoy, estamos.




María José Castro.

martes, 16 de marzo de 2010

Ella sin pensarlo



Ella sin pensarlo, por momentos siente que esta remando sola contra una gran montaña de dudas, de preocupaciones y de racionalidad.


Ella sin pensarlo, lo siente, pero solo por momentos, que son muchos esos momentos, repite muchos.


Ella sin pensarlo, siente correrse de ese escenario donde se ve como una extra de la obra teatral.


Ella sin pensarlo, se deja llevar por impulsos que nacen del fondo de su ser y a cada impulso un retroceso en aquella obra.


Ella sin pensarlo, sigue en el escenario esperando que el director de la obra le indique un camino que no sea aquel lleno de dudas, preocupaciones y racionalidad.


Ella sin pensarlo, espera que aquel director finalmente le indique ese camino de dejar fluir aquellos sentimientos que se esconden detrás del telón o detrás del guión mal especificado.


Ella sin pensarlo, sigue allí, sentada y observando, sentada y sintiendo, sentada y simplemente dejando que el tiempo dicte su turno.


María José Castro.

lunes, 8 de marzo de 2010

............hablar con silencios..............

Silencios que me llevan a encontrarte dentro de mi imaginario.
Silencios son los que aturden sin explicación cuando mis ojos se cierran, sab
iendo, que estás ahí.
Silencios son los que disfruto cuando esas miradas inquietantes se cruzan involuntariamente para desplegar algo de lo que por dentro florece sin parar.
Aquel silencio que hace que mi boca se seque tratando de buscar las palabras. Esas palabras que con mí mirada intento formar en las estrellas, que describan lo que siento cada instante que me encuentro junto a el latido de tu corazón.
Esas palabras que por momentos son innecesarias, ya que tu mirada dice mucho, hace sentir mucho.
En esos silencios tu sonrisa con la mía hacen esa dupla perfecta, ni siquiera hace falta susurrar ni una palabra. Solo dejar que esas sonrisas se transformen en carcajadas acompañadas de besos inolvidables.
Esos silencios, esas palabras, ese instante, ese vos, ese yo, ese tal vez. Es y será único.


Maria José Castro.

el cantor...............


andaba con un cigarrillo en la mano y con mil preguntas en la cabeza
andaba y cantaba.
¿qué cantaba? pregutaba la gente...
¿por qué cantaba? preguntaba el mar...
que lejos que llegó ese cantor que se perdió entre las luces.
nadie pregunta por él ya.......
ya nadie quiere saber del pobre.....
pero el recuerdo de una canción quedo en el corazon de ese café
que todas las mañanas esas personas disfrutan de su aroma.
andaba aquel cantor con su guitarra al hombro y sus muelas bien apretadas
no sabía que era tan olvidable hasta que decidió consumirse
no sabía que las mujeres no llorarían por él
canciones tristes y de enfermedad recitaba
de alegría y de bondad
llenaba de humo su alma...
extrañaría a sus caballos, compañeros y rancho.
consigo, su guitarra y en su mano, un puñado de olvido
fue aquel que desapareció en las estrellas,
fue aquel que se volvió inmortal...
cuando baja tarareando melodías extrañas
se nota en el pueblo
el valiente impulso de despertar de un alma herida.
que busca los susurros de las noche......
que busca las carcajadas de los bailes.....
¿a donde fue? preguntaba las viejas
¿por qué se fue? preguntaba su amada.....

Eugenio Perregrini

martes, 2 de marzo de 2010

Sumergida en indecisiones inconclusas....


Perdida en ese mar de incertidumbres donde cada brisa es una duda.
Donde cada gota salada es un no se intermitente junto a una seguridad insegura.
Donde las olas repletas de preguntas arriban a la orilla sin respuestas.
Donde a esa playa imaginaria la invaden sin querer sentimientos inconclusos esperando cruzarse con los míos.
Donde busco reflexiones absurdas contra mí misma.
Donde los sentimientos no se dejan fluir por alguna razón extraña e invisible que capaz en algún momento, en algún lugar, se dejará ver.
¿Y dónde me encuentro finalmente?,
perdida en ese mar de incertidumbres…



María José Castro.