domingo, 29 de agosto de 2010

Sigo escribiendo para vos, si, para vos.

Lo mira desde lejos y le despiertan ganas de hacerlo suyo.

Lo mira desde lejos y sabe que no le quita el sueño.

Lo mira desde lejos y le contagia una risa sutil.

Ella lo tiene tan cerca y no puede besarlo con todas sus ganas.

Ella lo tiene tan cerca y no puede darle esos abrazos interminables.

Ella lo tiene tan cerca y no puede sentirlo.

¿Cuánto tiempo más podrá soportar esto?

Ganas de hacerlo el hombre más feliz.

Ganas de que se deje querer.

Ganas de que no le importe el que dirán.

Ganas de que se deje vivir.

Ganas de que ella viva en su inconciente.

Ganas de que al fin un día de estos él la necesite.

Ganas de extrañarlo.

Ganas de que la extrañen.

Tiempo es el que pasa sin que se abracen.

Tiempo es el que se esfuma sin que las miradas sean interminables.

Tiempo es el que se pierde sin que ellos finalmente estén juntos.

Tiempo es el que se pierde sin que ellos se dejen amar.

Tiempo es el que se pierde sin que esos besos se adueñen de sus cuerpos.

Tiempo es el que se pierde sin que ellos sean uno.

María José Castro.

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